
Aplicar la misma rutina de skincare todo el año no siempre es la mejor estrategia, especialmente en una ciudad como Santiago, donde el verano y el invierno presentan condiciones muy distintas para la piel.
Verano en Santiago: el desafío es la radiación
Durante el verano, la piel enfrenta una mayor exposición a radiación UV, además de calor y, en muchos casos, mayor producción de sebo.
Ajustes recomendados para la rutina de verano
- Protector solar como prioridad absoluta: reaplicación durante el día si hay exposición prolongada.
- Texturas más ligeras: fórmulas con menor contenido graso, para evitar sensación de piel cargada.
- Antioxidantes: ayudan a proteger la piel del daño acumulativo causado por la radiación UV.
- Hidratación, no solo protección: el calor también puede deshidratar la piel, por lo que la hidratación sigue siendo necesaria.
Invierno en Santiago: el desafío es la contaminación y la sequedad
Durante el invierno, Santiago enfrenta un fenómeno particular: los daños dermatológicos suelen estar más presentes durante esta temporada, ya que hay menos viento para dispersar los contaminantes y la calidad del aire empeora notablemente. A esto se suma el frío, que reseca y debilita la barrera cutánea.
Smog en Santiago
La exposición diaria al smog favorece la acumulación de partículas sobre la piel, obstruye los poros, disminuye su hidratación natural y acelera el envejecimiento cutáneo, un fenómeno conocido popularmente como “cara de smog”. Más allá de sus efectos estéticos, esta condición debilita la barrera cutánea, aumentando la sensibilidad, la irritación y la inflamación.
Ajustes recomendados para la rutina de invierno
- Doble limpieza consciente: remover partículas contaminantes acumuladas durante el día es clave para evitar la obstrucción de poros.
- Refuerzo de la barrera cutánea: activos como la centella asiática ayudan a sostener la función de barrera, más exigida en esta temporada.
- Hidratación más intensa: texturas más nutritivas que compensen la sequedad causada por el frío y la calefacción.
- Antioxidantes: también son relevantes en invierno, ya que ayudan a contrarrestar el estrés oxidativo generado por la contaminación.
- Protector solar, igual que en verano: la radiación UV sigue presente aunque el cielo esté nublado o gris.
Un error común: pensar que en invierno el protector solar no es necesario
Aunque la sensación térmica sea distinta, la radiación UV no desaparece en invierno. Mantener protección solar todo el año sigue siendo uno de los hábitos más determinantes para la salud de la piel a largo plazo.
¿Por qué vale la pena ajustar la rutina según la estación?
Porque las principales agresiones que enfrenta tu piel cambian de una temporada a otra. Una rutina que no se adapta puede dejar a tu piel desprotegida frente al desafío específico de cada época del año.
Preguntas frecuentes
¿Debo cambiar completamente mi rutina entre estaciones? No necesariamente todo, pero sí ajustar texturas, reforzar ciertos activos y mantener protección solar constante en ambas temporadas.
¿La contaminación afecta más en invierno que en verano en Santiago? Sí, principalmente porque el fenómeno de inversión térmica en los meses fríos concentra más contaminantes cerca del suelo, afectando la calidad del aire de forma más marcada.
¿Quieres una rutina adaptada a tu piel y a Santiago?
En tu evaluación podemos definir cómo ajustar tu cuidado domiciliario según la temporada del año. En Clínica Bonno todos los tratamientos de bioestimulación incluyen una asesoría.
